3 de junio de 2012

Recibí una noticia inesperada ... Crecí!

Esta sea tal vez la peor que he recibido en mi vida, todo ha cambiado desde entonces, todo es extraño, todo es nuevo, todo es diferente.

Poco a poco me iba dando cuenta de que todo estaba de cabeza, todo se destruía, pero se iniciaban construcciones nuevas, mejores creería yo. Todo empezó un día en el que fui hermana mayor, ese día tan esperado para mi, se convertiría en el primer paso a mi nueva identidad, empecé un inesperado proceso de madurez a temprana edad, poco después mis amigos decían cosas como, has cambiado, ya no eres la misma, que te ocurre y demás. Empecé a ver el mundo desde otras perspectivas, a explorar los rincones que me habían ocultado, a quitar poco a poco esa venda que me interrumpía mi paso hacia la verdad. 

Continuaba mi proceso con frustraciones inservibles, tristezas dañinas, completos extraños, visitas rápidas a mundos inexplorables, sueños cada vez mas irreales y ambientes cómicos en cierto sentido, pero terroríficos en otro. Todo cambiaba y a su vez yo lo hacia, cada vez era mas común ver el mundo oscuro, pero se volvía divertido cuando pensaba en que antes, nada de eso podría ocurrir. Ya era común sentirme excluida entre lo que debería ser mi mundo, mis expectativas, mi realidad, pero al ver que tal vez podría llegar a ser la mejor me mantenía ahí, cuando me di cuenta de cuanto daño me hacia, empezó a darme miedo de mi misma, no sabia en que podía llegar a convertirme, no sabia cual podría llegar a ser mi futuro, me preocupaba cada vez mas, y por eso decidí averiguarlo, pero me frustre al saber que conocer el futuro es imposible, era una irreverente respecto al mundo, logre quitarme la venda por completo, y ver el daño que día a día se hace el mundo, ver el daño que se hacen las personas que se quieren, esa hipocresía que se crea con cada acción y cada gesto, logre divisar el mundo desde la perspectiva mas cruel en la que una niña de 9 años podía hacerlo, sentí miedo y volví a ponérmela de la forma mas perfecta que fue posible, pero ya el daño estaba hecho, simplemente ya no había vuelta atrás, sin embargo sentía un alivio tan grande, que no se podría describir tan fácilmente. Estaba feliz de sentirme otra vez una niña inocente. Eso perduro el tiempo indicado, pues ya quería ver otra vez si el mundo había cambiado. Afortunadamente ya me sentía segura y lo suficientemente madura para quitar la venda y no sufrir ni sentirme culpable, lo logre, no en el momento indicado, pero logre ver todo mas simple, menos oscuro, mas real en cierto sentido ... mis sueños volvieron a su lugar, mi perspectiva resulto siendo la indicada, mi irreverencia desapareció y ahora con orgullo ¡SOY FELIZ!

1 comentario:

Erika dijo...

Saludos desde Venezuela!!